A la luz de muchos artículos en prensa criticando la ley de segunda oportunidad, sobre todo en lo referente a las deudas con la seguridad social y con hacienda; y para contestar a vuestras consultas, paso a escribir este artículo-comentario. El tono, lenguaje y forma de expresarme tiene como objeto hacerlo de manera didáctica para todos.

Así que al lío.

La ley de segunda oportunidad deja fuera las deudas con la seguridad social y con hacienda. Vamos a ver, en este escrito que pasa con las de hacienda.

Puedes deber dinero a hacienda por impuestos, tasas, tributos, contribuciones… bueno, sea como quieran que lo llamen, es la forma que hacienda dice que participa de tus “beneficios”.

Toda cuestión tributaria (en cristiano, lo que te quieren cobrar) tiene un origen que en derecho tributario se llama “hecho imponible”. Así, ese “hecho imponible” es lo que tu haces, (comprar, vender, tener, aparecer…) que genera, para ti la obligación de pagar y para hacienda, la de cobrar.

Hasta aquí, es sencillo.

Impuestos ley segunda oportunidad

Ahora nos metemos en el tema. Hacienda, la hacienda publica, justifica el cobrarte, por entender que el estado te facilita un sistema, un entorno, gracias al cual tu puedes generar tu riqueza, y que en justa compensación, parte de esa riqueza que tu recibes, entre otras cosas por estar en un sistema, estado, etc. Debes aportarlo tanto para mantener ese sistema como para compensar a las personas, que en ese mismo sistema, están en peor situación que tú pero que a todos nos interesa mantener con su calidad de vida y prestaciones porque forman parte de esa rueda, y también porque no nos interesa dejar gente fuera que se cabree y la líe. El estado del bienestar.

Así que cuando tú ganas, pagas. Hasta aquí correcto, y todos lo entendemos y nos parece bien, podemos discutir hasta cuanto estamos dispuestos a pagar, pero eso, es otra historia.

Y lo enlazamos con la ley de segunda oportunidad. ¿Por qué? Porque nos dice que lo que debamos a hacienda no se va a perdonar. Hummm, ¿eso debe ser así? ¿Y en cualquier caso? ¿Por qué?

Hay deudas, digamos públicas, cuya naturaleza no es directamente tributaria. Por ejemplo, tengo tres multas de la ORA, por aparcar mal descargando verduras en un mercado (mi negocio).

Sin embargo, estoy al día con el IVA, retenciones, etc. O debo el vado de mi negocio, o el impuesto de circulación de la furgoneta.

A priori, con la ley de segunda oportunidad en la mano, podríamos decir que las multas pertenecen al derecho administrativo sancionador en el que el contribuyente tiene presunción de  inocencia, que el vado,  el impuesto de circulación, pertenecen a una serie de tributos de ámbito local (municipal) que no pueden estar contemplados en los de obligado pago en la ley de segunda oportunidad.

Así las cosas, hemos de interpretar de manera muy restrictiva qué hay que pagar (de naturaleza pública), tras la ley de segunda oportunidad.

Y siguiendo esta línea de pensamiento, los impuestos, al final, tienen un origen, una ley, decreto, que llevan como preámbulo una exposición de motivos. Esta exposición de motivos es una carta por la que el legislador por un lado justifica porque hace la ley, y por otro como se debe interpretar.

Y en todas las leyes de carácter fiscal, es decir, por la que te ponen, modifican o cambian un impuesto, se dice que el motivo por el que tu vas a pagar, es porque ganas.

Entonces, y aquí viene la cuestión que nos importa, ¿Cómo puedo mantener una deuda si me acojo a la ley de segunda oportunidad? Es decir, como puedo pagar impuestos, si de facto (forma cursi de decir de hecho) no solo estoy perdiendo dinero sino que está tan claro que el estado me facilita una ley y un medio… ¿Para no pagar?

Si el hecho imponible se produce, pero la riqueza que se le supone no, si no gano, ¿Por qué he de pagar?

Y si eso es así, ¿Por qué puedo tener deudas con un tercero (hacienda) cuando no estoy ganando?

Creo, que este criterio es merecedor de respuesta por el tribunal constitucional, y espero algún día llegar a él.

Mientras, esta es mi opinión, jurídica, profesional, lógica y racional. Y espero poder mantenerla ante los Juzgados cuando pueda ayudaros.

En resumen, si no ganas, es más, si pierdes dinero, no deberías pagar impuestos,  no hay un impuesto por perder dinero.

¿Por qué seguimos pagando impuestos con la ley de segunda oportunidad? Si no has ganado, ¿Cómo te van a cobrar impuestos de lo que has perdido?

 

También te puede interesar:

http://www.eleconomista.es/gestion-empresarial/noticias/6556477/03/15/La-Ley-de-Segunda-Oportunidad-se-queda-a-medias-deja-fuera-las-deudas-publicas.html#.Kku8R1qkpHqvyqp

http://www.eldiario.es/contrapoder/segunda_oportunidad-hipotecas-sobreendeudamiento_6_368573167.html

http://www.heraldo.es/noticias/suplementos/2015/03/18/deuda_perpetua_lleva_autonomo_marginalidad_346320_314.html

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/coruna/coruna/2015/03/19/ley-segunda-oportunidad-espanola-sigue-siendo-restrictiva/0003_201503H19C4995.htm